domingo, 11 de abril de 2010

A la mujer de mis sueños... sea quien sea.

El otro día conocí a una mujer preciosa, pero no os equivoqueis. Cuando digo preciosa, me refiero a su interior que es lo que importa (y no es que me dedique a las autopsias, jeje). Me inspiró un soneto y me gustaría compartirlo, porque pienso que el romanticismo nunca muere, solo se oculta hasta que es el momento adecuado. Ahí va:

Si tu piel fuese un lienzo
y en mis manos una paleta,
pintaría en tu rostro una sonrisa
con palabras de poeta....

Un saludo a tod@s.

jueves, 5 de febrero de 2009

Nosotros también podemos decir “no”

Las tornas están cambiando.

La sociedad está pasando de ser una sociedad injusta y machista a ser una sociedad injusta y feminista.
La respuesta a todo, no es la preponderancia de un género sobre el otro, sino la comunicación, el entendimiento y el respeto mutuo. Es cierto que en muchísimos aspectos, la sociedad es machista y eso no es bueno, pero la respuesta tampoco es un feminismo incongruente y desproporcionado.

Ante todo, somos personas. Personas con nuestros sentimientos, debilidades y errores.

Quizás estoy un poco sensible con este tema… quizás es porque me está afectando ahora directamente. Siempre he sido un hombre que intenta luchar contra la injusticia con las únicas armas que poseo, la razón, la verdad, la sinceridad… aunque a veces también me siento cansado de luchar en guerras perdidas de antemano.

Los hombres y las mujeres, somos diferentes (no hay un genero mejor ni uno peor, solo diferentes). Durante muchos años, he tratado de entender los puntos de vista de las personas…ninguno erróneo, tan solo diferentes a los míos y es que soy consciente de que no hay una verdad universal y de que, si la hubiese, yo no estaría en posesión de ella.

¿Por qué algo bueno es algo cojonudo y algo malo es un coñazo?... El machismo se ha instaurado en nuestro lenguaje y, a veces, ni somos conscientes de ello.

¿Por qué una mujer puede decir a un hombre que no le interesa, y eso es natural y cuando un hombre dice “no” surge el mismo comentario “seguro que es gay”?...

No… quizás la respuesta es simple. Esa persona no nos interesa y ya está. No por eso, somos mejores ni peores, no merecemos ser el blanco de un despecho del que no tenemos la culpa.

Algunas personas, aúnan fuerzas con estas personas despechadas, de baja catadura moral y arremeten como toros ciegos contra su “enemigo” sin pedir otro punto de vista… En una historia, existen tres puntos de vista: lo que explica uno, lo que explica el otro y la verdad…
Si las personas somos sinceras y decimos lo que pensamos, sin mentiras, sin estrategias, ¿acaso estamos pecando?, ¿acaso merecemos el desprecio por ello?...

Pensadlo. A veces las cosas no son lo que parecen…

Por último, me gustaría citar algo que dijo una vez Jesús (no es que sea demasiado religioso, pero es una frase que va que ni pintada)… La frase es: “quien tenga ojos para ver, que vea”

martes, 16 de diciembre de 2008

¿Era de la comunicación?. ¡Ja!

“Estamos en la era de la comunicación, bienvenidos al siglo XXI”, pregonan algunos alquimistas de los medios de comunicación, magos de las verdades a medias y/o mercenarios a sueldo de los poderes terrenales.
Era de la comunicación… tecnologías vanguardistas… realmente una carrera por el último modelo de teléfono móvil o de ordenador.
¿Cuánta gente, cobardes cibernéticos y tecnócratas sin alma, se esconden tras estas maravillas de la ingeniería, para decir las cosas que en la vida podrían decir mirando a los ojos de su interlocutor?
¿Cuántas veces nos hemos sentido esclavizados por el suplicio de la espera de una llamada que no llega (eso sí, con poli tonos de lo mas in y personalizados a tu capricho)?
¿Cuántas veces hemos comido un triste bocadillo delante de un monitor de PC, esperando al sorpresivo y a veces insolente monigote del Messenger, que nos anuncia que la persona con la que queremos “comunicarnos” acaba de conectarse?...
¿Cuántas veces nos hemos gastado ese dinero, del que no podíamos prescindir, ganado en arduas jornadas laborales, en facturas astronómicas de teléfono?
Y todo esto ¿para qué?, ¿Para quién?... para los grandes magnates de las telecomunicaciones, que se frotan sus codiciosas manos mientras cuentan ganancias y cuyo concepto de comunicación es tan simple como “Yo rico, tu pobre… yo más rico, tu más pobre”
Híper-mega-maxi ofertas en compañías telefónicas, que te prometen un paraíso utópico por un precio irrisorio y te deslumbran con enormes letras a todo color, mientras por debajo de la imagen, en letra avergonzada y rápida, arrastrándose como una serpiente, te cuentan la realidad, esa realidad que solo puedes ver con una lupa de 10x y un grabador de video (eso sí, última generación, por supuesto) si lo pasas cuadro a cuadro… Compañías rápidas en cobrar, lentas en devolver y más lentas aun en ofrecer un producto de calidad.
Esto no es una crítica en contra de la tecnología… la tecnología en sí, no es mala, tan solo el uso que hacemos de ella y que conste que, el que esto escribe, no está libre de pecado…
El ser humano, es la única especie capaz de crear algo maravilloso y luego transformarlo en algo diabólico… la energía nuclear, por ejemplo, útil en medicina y más útil para aniquilar toda la vida de la faz de la Tierra… genética, la solución a muchos problemas médicos (cáncer, S.I.D.A., problemas en la concepción etc.) tachados de poco éticos por las mismas personas que apartan el verdadero bienestar de la mayoría, mientras piensan cuánto dinero ganaran por una alteración genética de un virus que puede matar a miles o millones de personas.
Pero no quiero divagar más, me centrare en la comunicación…
¿Nunca os habéis sentido tristes porque os sentíais incomunicados… no suena el teléfono!!!, mis amigos no están conectados!!!... que solo y desgraciado me siento!!!...
Amigos, si os sentís solos, tan solo tenéis que abrir la ventana, respirar el aire fresco o salir por la puerta de vuestro hogar-refugio-cárcel y ver el maravilloso mundo que nos rodea, que nos sonríe cada día y que nosotros nos proponemos destruir desde nuestro trono de micro-chips y transistores ultra-rápidos.
Yo, la verdad, estoy harto de esta era de la comunicación que me esclaviza y me hace sentir más incomunicado que nunca. Una era en la que seriamos capaces de estar hablando con un amigo que esta a cien metros de nuestra casa, por comodidad o porque queda muy “fashion” que me vean hablando por mi carísimo móvil de última generación…
Reaccionemos, la mejor comunicación, la verdadera era de la comunicación, comienza con una mirada, un gesto o una simple sonrisa…
Yo, por mi parte, me bajare en esta parada, respirare el aire de un bonito atardecer y vaciare mis pulmones de todo el silicio que contienen… comenzare mi verdadera era de la comunicación, mi era de disfrutar de las pequeñas cosas de la vida e intentare comunicar algo, intentare comunicar que hay un mundo precioso esperándonos a todos…

domingo, 14 de diciembre de 2008

Aquella isla desierta..

Me desperté un día, un día como otro cualquiera, uno más entre tantos.


Un día que prometía ser monótono, gris, un día sin ilusión ni esperanza…
No sabía que el destino, ese niño juguetón y caprichoso, iba a tocarme con su sutil mano…


Ese dia, aparecieron en mi vida unos ángeles, deslumbrantes, hermosos, a los que les debo todo… y uno destacaba entre ellos… uno cuya luz me hizo volver a ver entre las tinieblas que en mis ojos había formado el tiempo “vivido”, uno que me hizo ver que vale la pena volver a mirar con los ojos del alma… que en esta jungla de materialismo e hipocresía a la que llamamos sociedad (o debería decir zoociedad) hay gentes que deslumbran solo con su presencia, porque son la esencia de el amor, la amistad, las risas… de la vida, por decirlo en una palabra.

Yo estaba solo en una isla en la que me había recluido por voluntad propia, culpando a mis propios fantasmas de la mala fortuna, sin reconocer que “la mala suerte” no existe… la suerte es el resultado de nuestras decisiones, de nuestros actos y con cuyas consecuencias deberemos vivir siempre…


Esa isla de soledad a la que me había acostumbrado, fue sacudida por un seísmo, un seísmo con caras y nombres… me hizo despertar de mi letargo, me hizo ver que mas allá de mi limitada visión, había algo mas… algo que no me atrevía a ver, que me daba un miedo terrible ver, que estaba allí a fuera, esperándome… creía que me iba a devorar… que equivocado estaba… no quería devorarme, tan solo abrazarme con ese abrazo tierno, un abrazo como si de una madre se tratase… que necio fui…


Ahora puedo verlo… unas simples risas, unas palabras dulces… eso es la felicidad, eso es la autentica vida… el Sol, la Tierra, el Universo… la amistad… el amor…


Todo aquello que los fantasmas de mi pasado me negaban, todo aquello que me estaba prohibido, todos esos tabús, victimismos, auto-compasión… todo tragado por ese seísmo llamado amistad, por esos ángeles sonrientes que me tendieron la mano un día y me siguen cobijando bajo sus alas… y sobre todo por uno en especial, el que menos esperaba, aquel que llego el ultimo, como seguro de sus virtudes, de su belleza, no fue la manzana de la discordia, fue la manzana de la sabiduría, de la paz, de la madurez… aquel ángel que sin saberlo me ha regalado una de las cosas más bellas que me han regalado nunca… comprensión, afecto, cariño, un aliento mágico de vida… porque los ángeles existen, solo hay que saber hacia dónde mirar y en qué momento preciso…

Para mis amig@s a los que les debo tanto y sobre todo, para mi ángel particular…

Ella...

Ella está a mi lado… me acerco y la acaricio. Su tacto me recuerda a todo lo bueno que he vivido, me transporta a un mundo donde solo existe su calidez, su dulce voz. Una voz cargada de promesas, de emociones, una voz que me dice: “acaríciame con ternura y te daré lo mejor de mí”. Le hago caso… la toco, con miedo al principio, su voz comienza a darle alas a mis manos, unas manos que recorren su cuerpo. Ella comienza a vibrar y yo con ella, regalándome su calor, sus suspiros largamente guardados. Cierro los ojos, comienzo a fundirme con ella, ya somos uno. Mi piel se eriza, mis sentidos se enervan, mis ojos se humedecen, mi boca se seca.Esa sensación de crear algo bello, diferente, me atrapa. El tiempo deja de existir como tal, empiezo a entender lo relativo que puede llegar a ser. Las horas se transforman en segundos, los segundos en años… abro los ojos, una fina película de sudor cubre mi piel ardiente. En mis oídos todavía resuena su voz como un eco que se niega a extinguirse… no dejare que huyas de mis sentidos… vuelvo a acariciarla y sus palabras resuenan nuevamente como luz liquida. Vuelvo a viajar a ese recóndito lugar donde se forjan las promesas, los sueños… no quiero irme todavía.Suena el teléfono como una voz indeseable y no invitada que amenaza con irrumpir en mi utópico mundo con su nociva carga de realidad… no le permito entrar en ese lugar mágico en el que me encuentro. Por fin enmudece y mi alma vuelve a deslizarse entre ese algodón en el que se ha transformado la realidad. Vuelvo a sumergirme en su voz y todo se convierte en cristal, transparente, brillante, frágil. Mi conciencia comienza a tomar el control de mis sentidos, todo comienza a perder su luz, el tiempo se vuelve denso, tedioso… es hora de volver. La aparto de mi lado, con infinito cariño, la miro y me dice sin palabras. “cuanto más me conozcas, mas lejos te llevaré”. Sé que es cierto… apenas la conozco… me levanto del sofá y vuelvo a mirarla. Ahora parece fría, muda, ausente. Tengo la tentación de volver a su lado, de volver a acariciarla, de sentir nuevamente su voz, pero es tarde, debo ir a trabajar… una última mirada, sus seis cuerdas brillan bajo el mortecino Sol que entra por la ventana… hasta mañana, guitarra querida, mañana volveremos a viajar juntos, lejos de todo, mañana me dejare seducir nuevamente por tus cálidas notas… mis dedos despellejados son el recuerdo de nuestro idílico viaje… hasta mañana…